Por la ley (Lev Kuleshov)

Este año 2026 se cumplen 100 años del estreno en la antigua Unión Soviética de Por la ley (По закону) de Lev Kuleshov (1899-1970). Adaptación de un relato de Jack London titulado Lo inesperado (The Unexpected), nos cuenta la historia de 5 buscadores de oro en el Yukon; uno de ellos, en un arrebato, mata a otros dos por lo que quedan solos en el campamento este, y un matrimonio consigue reducirlo. A pesar del aislamiento y la atrocidad del crimen deciden tratarlo y juzgarlo, no sin ausencia de conflicto entre ambos, con humanidad y según el imperio de la ley.

Su director, Lev Kuleshov, pionero del cine soviético junto a Eisenstein o Pudovkin entre otros y un gran maestro del montaje (de él proviene el llamado efecto Kuleshov, que prueba cómo el significado de una imagen queda condicionada por la toma anterior y posterior) dirige esta historia potente y claustrofóbica de convivencia y aislamiento. La obra cuenta con la permanente presencia de un dilema moral sobre los personajes, que aquí están interpretados por Sergey Komarov (que intercaló la interpretación con la dirección), Vladimir Fogel (una de las estrellas más importantes del cine soviético de la época, que se suicidó tres años después tras varias crisis nerviosas derivadas del exceso de trabajo) y Aleksandra Khokhlova (también directora y guionista, futura esposa de Kuleshov en la vida real), con una presencia física impactante y una expresividad fuera de lo habitual.

Historia insana y violenta, enmarcada en un entorno muy hostil y extremo, donde con dificultad se pretende imponer un principio de orden poco probable. En ella, una precaria idea de valores civilizados convive de forma antagónica con algunos instintos primarios básicos fundamentados en la venganza. Todo esto crea una atmósfera delirante y violenta, donde uno se pregunta por el sentido de las decisiones y el peso de lo racional en una situación tan extrema en la que, además, emerge continuamente una naturaleza amenazadora, que pone en evidencia el contraste por resolver un conflicto en un contexto tan aislado y adverso sobre el que se intenta acotar un orden formal que dicte la toma de decisiones.

Brillante en su montaje, alternando pequeños detalles con las acciones principales, con una actuación portentosa de sus actores (especialmente de ella, Khokhlova) en la que destacan algunos primeros planos y la intensidad de las miradas entre los tres protagonistas, con un ritmo y tensión que no decae, insertados en una trama que en ningún momento sabemos muy bien hacia dónde nos va a llevar y que conforma una obra espléndida y muy entretenida a pesar de su austeridad formal y su complejidad moral. Una película que podríamos definir como una especie de thriller psicológico asfixiante y minimalista, a veces casi teatral y con elementos de western, que contrasta con el resto del cine soviético de la época, pero que, en cualquier caso, comparte con éste una fuerte carga ideológica y moral, que determina todas las acciones de los personajes, y que en cierta manera interpela al espectador, y cuya conclusión ciertamente resulta discutible y algo paradójica.

Un film intenso, singular, muy entretenido, que va directo al grano en lo que quiere contarnos y que traza un retrato psicológico extremo muy interesante. Sin duda, una obra poco conocida a reivindicar en su centenario.

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