François Ozon es una fuente inagotable de ideas. Tras la adaptación de la novela de Albert Camus en El extranjero, vuelve a inspirarse en las extrañezas de la familia (como ya hizo en Cuando cae el otoño) con Le mal est fait, que lleva rodando desde el 8 de junio (imagen del rodaje).
En esta ocasión los protagonistas son Pio Marmaï (Yannick) y Sandor Funtek (Arde la sangre), la historia se centra en un hombre que se enfrenta a los fantasmas de su pasado y a una red de secretos familiares que amenaza con destruirlo todo.
A falta de una semana para finalizar el rodaje conocemos la que convertirá en su película número veinticinco.
Vía | Cineuropa






