Stay Still – Stillstehen (Elisa Mishto)

Este filme me recordó una curiosa frase dicha por el Sombrerero de Alicia en el país de las maravillas: «En un mundo de locos, tener sentido no tiene sentido». Frase que se puede aplicar muy bien hoy en día, pues vivimos rodeados de acontecimientos absurdos y de realidades aberrantes, y la pasividad de la sociedad y su capacidad para acostumbrarse a ello roza en ocasiones lo ridículo. Stay Still desarrolla este tema a través de la historia de Julie, la protagonista, una joven mujer que ha tomado la extraña decisión de no hacer nada con su vida. Julie se justifica gracias a lo que yo llamaría “La parábola de las hormigas”, breve narración en la que estos insectos al encontrarse con un fuego que quema a varios de sus pares, en vez de paralizarse o huir buscan un camino alterno en el cual seguir desarrollando sus actividades con tranquilidad. Para Julie esta es la humanidad, y dicha visión le causa repudio.

La protagonista es internada en un centro de reclusión para enfermos mentales, ya que su filosofía de no hacer nada no es tan pasiva como parece (tiene la costumbre de prenderle fuego a las cosas). Es en el centro de reclusión donde conoce a la enfermera Agnes, con quien entablara una extraña relación romántica.

Julie es un personaje bastante interesante, es mordaz, astuta y hábil a la hora de manipular a quienes la rodean, es quien considero le da el mayor atractivo a la cinta, de sus diálogos se extrae de vez una reflexión amena sobre la realidad o un comentario picante y ponzoñoso hacia sus interlocutores que es un deleite. Por el otro lado, Agnes representa al ciudadano conformista, es una empleada responsable que cumple con lo que se espera de ella y a cambio lleva una vida aburrida y monótona con su marido e hija (a la que parece no querer). Julie es para Agnes el ideal de rebeldía, su amor hacia ella nace de su necesidad de explotar; Julie le permite a Agnes ver lo obvio y luchar por liberarse de las ataduras del ‹statu quo›.

Esta, como podrán notar, es una historia que parece frecuente por sus semejanzas a otras ya clásicas como el cuento El pabellón N°6 de Anton Chejov, con el que guarda similitudes en su exploración sobre cómo se puede tratar de loco a alguien por contravenir lo que se entiende por normalidad, o con la película Thelma y Louise al presentar a través de la rebeldía de dos mujeres una declaración en contra de los dogmas establecidos para ellas en las sociedades. Historias como estas, aunque parezcan repetidas se deben seguir contando, sumando y restando variantes sin perder valor hasta el día en que estos problemas dejen de existir.

Debo decir que siento que la película terminó muy rápido, me hubiese gustado ver un desarrollo mayor, en especial del personaje de Agnes, de la cual se explica su trasfondo sin ahondar mucho en el mismo y cuyo cometido parece ser en ocasiones que Julie tenga a través de quién exhibir sus historias y pensamientos. El final también resulta un poco abrupto e idílico, tanto así que el guion parece consciente de ello y trata de resignificarlo con las palabras finales, pero sin dejar de lado esa sensación de que tenían afán por terminar.

Stay Still es una obra que pudo ser más larga y tenía los ingredientes para ello. Aun así es un trabajo interesante que analiza y señala varias problemáticas de un mundo contemporáneo en el que los individuos se comportan muchas veces como autómatas sin voluntad ni fin. Y Julie es un personaje con mucho encanto que por su filosofía y modo de actuar sigue a nuestro lado tras el final.