The Third Wife (Ash Mayfair)

Hasta hace pocas décadas en gran parte del mundo el destino de muchas mujeres jóvenes y niñas se establecía al margen de su voluntad a través de matrimonios concertados entre las familias. Una práctica que en la actualidad todavía sobrevive, con millones de niñas afectadas por esta terrorífica tradición cada año. Esta práctica era común en el Vietnam de finales del siglo XIX y la directora Ash Mayfair se inspiró en las experiencias de su abuela y su bisabuela —así como en la realidad histórica de la época— para crear un relato fidedigno que describiera la experiencia subjetiva de una niña de catorce años convertida en la tercera esposa de un rico terrateniente en la zona rural del país. The Third Wife sirve a partir de este punto de vista de su protagonista como un retrato costumbrista que incluye la importancia de las ceremonias y los ritos como reafirmación social del poder, pero que se centra expresamente en los efectos de estas estructuras de dominación en las mujeres víctimas de ellas. La pérdida de la inocencia de May, del descubrimiento de la sexualidad, la búsqueda de su identidad y los dilemas a los que se enfrenta entre cumplir las expectativas o encontrar cierto espacio de libertad sirven de hilo conductor de una historia filmada desde la búsqueda de lo luminoso y la belleza en cada plano.

Con una composición meticulosa —prácticamente de inspiración pictórica— y el uso de iluminación natural, la utilización de las simetrías y lo estático de su disposición espacial, Mayfair captura momentos de extraordinaria delicadeza. Sus imágenes parecen la proyección de la inocencia y el optimismo de su joven protagonista hacia el mundo mientras sufre de la opresión sobre su cuerpo, su libertad sexual y su capacidad de decidir sobre su vida. A priori temáticamente parecería que este film podría estar hermanada con La linterna roja (Zhang Yimou, 1991). Sin embargo, mientras en aquella el foco de atención del director eran los propios juegos de poder y el estudio de las estructuras sobre las que se basaban, en The Third Wife lo importante para su directora es el punto de vista de las mujeres como víctimas de esas estructuras sociales que las utilizan para perpetuarse a si mismas a través principalmente de su capacidad de reproducción y condenándolas a un papel de amante, madre y esposa. Un papel determinado por un destino biológico al servicio de las necesidades de las construcciones sociales y económicas de un sistema de partida radicalmente desigual para los hombres y las mujeres.

Entre las esposas no hay competitividad sino apoyo mutuo y sororidad. Se reconocen entre ellas a si mismas y sus experiencias pasadas. Un proceso por el que vemos a May con la aun más joven esposa del hijo de su señor, mientras pasa por la presión de obtener un estatus en ese microuniverso a través del cumplimiento del rol que se le ha asignado, buscando tener como descendencia un hijo varón. A nivel estético El olor de la papaya verde (Trần Anh Hùng, 1993) surge como referente inmediato en su aproximación a los personajes, a lo sensorial de su relación con el entorno y a la sutil ambientación que contextualiza su narración. Y sobre todo a esa captura de la belleza en lo cotidiano. Como la perspectiva está definida por la experiencia de su protagonista, el montaje pasa por situaciones significativas desde lo minimalista marcando el paso del tiempo en ese lugar como algo casi inamovible, que no transforma nada en apariencia aunque afecte de manera profunda a los que viven en esa casa. También destaca el uso del fuera de campo de manera coherente con este planteamiento. Gran parte de la información que percibe May está sesgada o llega fragmentada. No tiene una idea global de todo lo que ocurre a su alrededor y debe deducirlo a partir de retazos y detalles, como los propios espectadores. Al igual que no se conoce todavía a si misma porque es un ser humano en formación, cuya maduración forzada le hace reconocer distintos aspectos de su identidad a través de las situaciones a las que se enfrenta con la tragedia acechando, con un futuro marcado de antemano y sin una alternativa disponible.



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