The High Frontier (Wojciech Kasperski)

Una película como The High Frontier parece prometerse de antemano el no querer indagar mucho más allá de las habituales mecánicas del thriller, aunque pretenda ejercer un campo de acción bastante determinado por el medio escénico. Esta es la historia de un padre, con cierto rango en su ocupación de guarda, que se alojará junto a sus hijos en una cabaña en medio de la nada ubicada bajo una Polonia profunda devastada por las inclemencias del tiempo, localización que pareció ser en su día una especie de base o refugio forestal. Aunque rápidamente la película se posicione por el suspense, medido y reposado casi en consonancia con la gélida postal que dibuja sobre sus personajes, conviene señalar un opening que pudiera parecer anecdótico pero que sin embargo guarda para sí interesantes apuntes; un mero atropello a un animal cuando los protagonistas inicien su ruta, recurso ya de por sí trillado en este tipo de intrigas, alcanza ciertas consonancias con el cine de terror, aún tan solo en estética, para también presentar de sopetón algunas de las particularidades que luego aparecerán en la trama.

La película comienza a granarse su interés ante la presencia hostil de un hombre, de ambiguo pasado y presente, que romperá la aparente tranquilidad del trío familiar; es aquí donde The High Frontier, a pesar de someter su trama a un estilo poco arriesgado en estética, comienza a ejercer ciertas pirotecnias narrativas, bastante interesantes. Sin entrar a desentrañar ninguna de las acciones que toman algunos personajes de una situación que parece incómoda para todos los que habitarán en la cabaña, el director polaco Wojciech Kasperski permite dividir la acción en dos localizaciones; esto le deja, por una parte, el romper una ambigüedad primeramente instaurada con el eje de la acción (la incomodidad, personificada en los dos jóvenes que sufrirán las ¿inexplicables? hostilidades del antagonista), donde paulatinamente se irá desentrañando una subtrama que ejercerá comprensión sobre lo acontecido.

Y a pesar de que a nivel de suspense la película funciona, e incluso pudiera cumplir con las expectativas del público menos exigente, The High Frontier intenta ir más allá en lo relativo a las interrelaciones e incomprensiones del trío protagonista (la ya mentada escena inicial es toda una carta de presentación sobre ello), lo contrario, e incluso arcaico, de algunas de las motivaciones (la efímera presencia femenina en la película, además de algunos diálogos bastante explicativos, lo dejarán bastante patente) y bajo con el quizá algo desgastado cliché de ambientar con atmósferas frías psicologías lánguidas y extenuadas. Cierto es que en el tercio final, donde la cinta se postula más por un clima de tensión enrarecido y bastante abrupto, la propia idiosincrasia de los personajes dará paso a caminos más convencionales. También podría ser una rotura de estilo en este segmento de la narración, ofreciendo un acto final más embaucado en la obligación por la conclusión, obviando la cierta ambigüedad respecto a algunas acciones de los previos momentos. Una cinematografía pausada, enardecida en muchos instantes por el uso del silencio y la tenebrosidad propia del aislamiento escénico, acaba por romperse en esta resolución, abocando más por el artificio.

Es a nivel interpretativo donde The High Frontier logra enderezar su simbología. Tanto el patriarca familiar como sus dos hijos, con perenne conflicto presente, logran dosificar a sus personajes con bastante integridad, artimaña indispensable del film para hacer presente su mensaje. Es en esta solidez bajo la que se apoya la película para generar un interés, quizá algo truncado en unos devenires de la historia, cuya convencionalidad pueda dañar en parte la personalidad fílmica de la propuesta; aún así, una trama que se podía haber embaucado por territorios ya demasiado distendidos por el cine de Serie B o el drama de sobremesa, aquí se ve enriquecido por ciertos momentos de incomodidad aupada por el eficiente uso del sonido, la estética abrumadora y el respeto a unos personajes ahogados por la hostilidad.

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