Nomad: In the Footsteps of Bruce Chatwin (Werner Herzog)

Las personalidades de Werner Herzog y el escritor y viajero Bruce Chatwin han estado siempre ligadas; y no sólo porque Cobra Verde, una de las obras capitales del cineasta alemán, estuviese basada en una de las novelas de Chatwin, sino que a lo largo del tiempo les unió una estrecha amistad y deferencia recíproca a la que se rinde un enorme tributo con el último documental del cineasta, Nomad: in the Footsteps of Bruce Chatwin. Supone un recorrido en el que se homenajea al novelista británico bajo dos coyunturas milimétricamente acertadas: el poder de la imagen paisajística de algunas localizaciones cercanas y anexas a su legado, así como con la utilización de la dialéctica de manera tan instructiva como divulgativa; no sólo la propia voz en off de Herzog ilustra acerca de la vida, obra y legado de su compañero, sino que para la ocasión se incluyen entrevistas, entre otros, a su viuda Elizabeth Chatwin y el biógrafo Nicholas Shakespeare.

Algunas de las inmensas localizaciones que se utilizan para dar un especial ahínco visual a la pieza son la Patagonia, las Montañas Negras de Gales o el ampuloso reverso rural australiano, lugares relevantes para la vida y obra del escritor y que Herzog dramatiza con un énfasis preciosista, cinematográficamente ambicioso en su retrato, dando consistencia argumental con una división en ocho capítulos. En ellos se aludirá a la primera obra de Chatwin y su anexión a la citada Patagonia, su primer encuentro en la estepa australiana durante el rodaje de la película Donde sueñan las verdes hormigas, una alusión a las connotaciones musicales de los aborígenes, algunos proyectos inacabados del escritor, constantes citas biográficas a la relación que ambos mantenían y que se intensificó con el paso de los años, a través del gusto de Chatwin por sus films (especialmente interesante relativo a esto es el segmento dedicado a la vista del escritor al rodaje de Cobra Verde) y un último capítulo donde abiertamente se habla de la bisexualidad del viajero, su matrimonio y la enfermedad que se le llevó de manera prematura e inesperada.

Herzog asimila su documental con el especial sentido del ritmo que han identificado sus obras en el formato, teniendo muy presente aquí la condición de tributo, impidiendo que el ímpetu narrativo desvíe la ponderación del objeto de análisis. A este respecto, supone un acercamiento muy interesante para quien desconozca la figura de Chatwin: se crea una excelente simbiosis cinematográfica entre los paisajes que Herzog retrata, indispensables para entender de manera visual la herencia del escritor en la cultura popular, con el contenido bajo el que se asocia. Se equilibra tanto la sutil descripción de su ambición exploradora, la trascendencia de sus escritos (con algunas citas textuales de su trabajo) como la manera en la que se une su destino con el del cineasta: lejos de crear un componente emocional adherido al cliché, se propone comunicar un contenido revelador acerca del respeto mutuo que se conferían a través de sus dos diferentes gremios.

La manera en la que el director asimila la obra, como un personal y sentido viaje a través del recuerdo de la vivencia, así como la pasión compartida que ambos tenían por el talante intrínseco del viajero, ese que se equipara en condiciones a la idiosincrasia del nómada. Es el optimismo con el que se siente esta óptica hacia el documental lo que convierte a este Nomad: in the Footsteps of Bruce Chatwin en una pieza de muy fácil acceso para cualquier aficionado a la cinematografía de Herzog que desconozca la labor de Chatwin, con ese alzamiento de una pasión en común que traspasa las barreras creativas de lo diferentes de sus gremios. Un entusiasmo que el director ha sabido expresar con una predisposición clara, vital y acertada, a la hora de intentar situar al espectador de manera grandilocuente por aquellas localizaciones importantes para entender la trascendencia de su compañero. Una obra que incluso busca despertar la curiosidad del público, algo que consigue gracias a la habitual grandilocuencia con la que el director alemán ensalza las temáticas, tanto en fondo como en forma, de sus piezas documentales.