My Brother, My Love – Glaubenberg (Thomas Imbach)

¿Cómo entender que un sentimiento bello puede ser algo negativo? ¿Cómo reprimir un amor que parece puro? El deseo entre hermanos ha sido un tema tabú constante a lo largo de la historia, y aún hoy en día sigue sucintando interés por su complejidad y contradicciones.

El realizador Thomas Imbach añade una historia más a este drama clásico con la relación de Lena y Noah. La hermosa Lena siente un deseo enfermizo por su hermano Noah, a quien cela con una actitud que roza el acoso. Ambos, casi de la misma edad, crecieron juntos compartiendo un sinfín de experiencias que alimentan este amor nostálgico y fantasioso de Lena. Porque este es un punto importante del filme, el amor de la protagonista se basa principalmente en la idealización de Noah, en una fantasía que ha venido alimentando progresivamente y que ha ido creciendo fuera de proporciones haciendo que cualquier pretendiente se vuelva minúsculo ante Noah. Lena ve a Noah como a un ser divino, como la única felicidad y el único futuro posible.

A lo largo de la película Lena tratará tanto de convencer a Noah de aceptar su amor como también de rechazarlo y encontrar una salida o alternativa al deseo prohibido. Lena es un personaje en el que debo seguir haciendo hincapié, pues la actriz Zsofia Körös posee una belleza sobresaliente, tiene unos poderosos ojos esmeralda capaces de mirar con la fuerza de un felino de noche, y una serie de delicados lunares que resaltan su tez pálida y frágil. El director tiene esto en claro y lo aprovecha bien, pues los primeros planos del rostro de Lena son constantes y le permiten al espectador dejarse seducir y conmover por su doloroso deseo. Y claro, a esto también favorece el hecho de que Zsofia Körös es una actriz versátil que sabe exhibir la emocionalidad del personaje de una manera sutil que se siente natural y siempre realista. En esto me recuerda un poco al personaje de Adèle en La vida de Adèle y la obsesión de Abdellatif Kechiche con la protagonista; además, comparte otras similitudes con esta obra en la primacía del azul y en el tema del amor obsesivo. Y es que My Brother, My Love, más allá que una película sobre el incesto, es un drama sobre la obsesión. Quien se haya enamorado locamente puede reconocerse en el comportamiento de Lena, en el tiempo excesivo que dedica a fantasear diálogos imaginarios con su hermano, en su mirada decepcionada hacia otros, en su actuar siempre con miedo y ansia en presencia de él, en sus celos paranoicos, en cómo se eleva por una reacción positiva de Noah o derrumba ante una negativa, en cómo transforma su impotencia en rabia, en cómo se siente sola y estúpida.

El amor es un tema que ha consumido gran número de historias y esta no es la excepción, es un sentimiento que con frecuencia se vuelve trágico, porque también es problemático. Pero en el amor verdadero siempre habrá magia, misterio y vida.

My Brother, My Love es una película que recomiendo. Un trabajo que se toma su tiempo para explorar la obsesión de Lena y hacer un retrato sólido del drama del personaje. Quizás la película se sienta poco novedosa u original, pero no me parece un problema. Un tema clásico bien llevado siempre está de moda. A algunos a lo mejor les dejará un sabor amargo, pero creo a grandes rasgos que es una bella historia que mezcla tristeza y encanto. Considero que tiene varios defectos, pero como sus virtudes son mayores he preferido no dedicar espacio a comentarlos. Gran trabajo por parte de Thomas Imbach y de Zsofia Körös, a quien espero ver con ansias en una nueva ocasión.

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