El tiempo del lobo (Michael Haneke)

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Yo tenía un buen recuerdo de El Tiempo del Lobo. La vi hace diez años y le casqué un ocho en Filmaffinity. Ahora, con la encomienda del administrador de esta página, tuve que revisarla. Y no iba a malas, con intención de ser quejicoso y puntillista o aprovechar una decepción buscada para criticar lo que en realidad quería tumbar, mi yo de hace diez años. Qué va. Pero resulta que la acabo de revisar y es floja. Mucho. Y encima es película bisagra para todos los clichés de Haneke entre su primera etapa y la segunda, es el nexo entre paradigmas de elementos recurrentes en su cine.

Fijaos bien: el juego chorra ese de que alguien famoso enuncie una de sus frases fácilmente anticipables y proceder a beber un chupito con Haneke termina en inyección B12 si se hace.

¿Escena de violencia seca y abrupta? Icono de check.

¿Alusion a la indiferencia ante el dolor ajeno? Icono de check.

¿Música diegética? Icono de check.

¿Secuencia de yugular de animal rajada? Icono de check.

¿Humanos jugando al Tú La Llevas con pájaros? Icono de check.

¿Personajes burgueses siendo los más rastreros de todos? Icono de check.

¿Plano sostenido con el rostro de quien llora fuera de campo? Icono de check.

¿Tufillo general a que Amando de Miguel te está contando las verdades del barquero? Icono de check

¿Paralelismos con situaciones análogas a las de la Segunda Guerra mundial? Icono de check.

¿Metáforas sobre la inmigración y los refugiados? Doble icono de check.

Aquí Michael hace su película de zombies sin zombies, su film apocalíptico. Y resulta difícil precisar si dicho apocalipsis ya ha ocurrido, está ocurriendo o es inminente: se manifiesta con la escasez en el abastecimiento de suministros esenciales para la vida humana tales que el agua y la música de Antonio Hidalgo. Nada no consustancial al género, vaya. Pero con Haneke ya sabemos lo que hay: ritmo exasperante de lento (que además se ve acentuado por aquello de comenzar con una escena fortísima en intensidad y dramatismo, pareciese invertir realmente la lógica de construcción de un climax en este género de películas) y protagonistas viéndose enfrentados a una serie de desgracias que ni una maldición gitana.

La película en realidad es una célula familiar matriarcal (tras el asesinato del padre) andando de un lado a otro hasta que se aposentan en una estación al albor de una salvación que ellos y otros esperan sin tener ningún indicio de que aquello pueda darse, es pura fe transmigrada a superchería de pirámide de Maslow. En dicha estación lo de siempre en el género: estructura piramidal de poder próxima a lo feudal y Michael aprovechando para aludir en no pocas ocasiones a los campos de exterminio nazis (las vías y los encuadres juegan constantemente con la impresión de que en el siguiente encuadre se podrá atisbar aquello de Arbeit Macht Frei, además de que la vergonzante escena de la hija escribiendo un diario para su padre muerto —reminiscencia de Diario de un Cura Rural— es imposible desvincularla de El Diario de Anna Frank por las circunstancias, quien lo escribe y el tono de lo escrito). Y luego, cuando quedaba media hora, me puse en paralelo en otra ventana de youtube un video de Ter hablando de las Kardashian y ahí la peli remontó bastante, pero bueno, eso es mérito de Ter y no de Haneke.

La verdad es que esta película es una puta mierda. En manos de Bruno Dumont habría sido gloriosa. Pero bueno, al menos de películas de fin del mundo siempre tendremos El Amanecer de los Muertos 2004. Esa sí que es buena.

Escrito por José Sanz Gallego

2 comentarios sobre “El tiempo del lobo (Michael Haneke)”

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