La última lección (Sébastien Marnier)

Vivimos tiempos apocalípticos. En el cine contemporáneo apenas encontramos visiones optimistas del futuro, sino más bien como algo que nos perturba, que nos amenaza. Ficciones de zombies, de desastres naturales, de peligros sobrenaturales o tecnológicos hacen más imaginable el final del ser humano que un futuro de paz, prosperidad y temperaturas estables.

Quizás de todo ese caldo de cultivo provenga una película como L’heure de la sortie, segunda película del director francés Sébastien Marnier. Con ecos a Village of the Damned (Wolf Rilla, 1960), A Serious Man (Joel & Ethan Coen, 2009) o incluso a Caché (Michael Haneke, 2005), Marnier desarrolla un inquietante thriller que parte de una impactante premisa: durante una clase, un profesor se suicida tirándose por la ventana. Muchos alumnos quedan devastados, excepto un pequeño grupo que parece totalmente indiferente. Pierre, el profesor sustituto, es quien conduce al espectador a una suerte de investigación sobre el comportamiento extraño de esos alumnos, hasta llegar a un punto de obsesión enfermiza.

L’heure de la sortie, presentada en Venecia y en el pasado Festival de Sitges, comparte con el clásico de Rilla una localización pacífica, un entorno calmo en el que parece no pasar nunca nada. La escuela donde se desarrolla la acción cuenta con una clase de niños superdotados, una élite fría y arrogante que sin duda recuerda a las escuelas donde estudian las futuras clases dirigentes. Pierre observa a sus alumnos como muchos padres observan a sus hijos adolescentes; con la extrañeza de estar ante una generación con intereses, modos de comunicación y necesidades muy diferentes a las suyas.

Marnier demuestra su buena mano a la hora de construir tensión con elementos aparentemente banales, como ya demostraba en su anterior film, Irréprochable (2016). La excelente música de Zombie Zombie y unas interpretaciones a la altura (muy especialmente una estremecedora Luàna Bajrami), permiten a L’heure de la sortie mantener la atención durante gran parte del film. Ecos de Haneke resuenan en las truculentas imágenes grabadas por los alumnos, que sin embargo aparecen aquí como un testimonio de las maldades de la humanidad. El director reflexiona así sobre la capacidad arqueológica de las imágenes cinematográficas, su valor como memoria colectiva.

Si bien la película cuenta con una parte inicial de gran atractivo, hay momentos en donde Marnier se ve obligado a descargar la tensión, y es ahí donde la película flojea, con decisiones discutibles y algunas subtramas con escaso interés. El film no acaba de penetrar a fondo en la psicología de su protagonista, pese a que en algunos momentos éste cruce la línea de la cordura. Laurent Lafitte (Les petits mouchoirs, Elle) hace un buen trabajo interpretando a un profesor responsable, aunque no excesivamente devoto con su trabajo.

L’heure de la sortie es un thriller realizado con temple, con la voluntad de perturbar al espectador y hacerle salir de su zona de confort. Construido a medio camino entre película de terror y investigación, se trata de un film que, pese a perder fuelle en algunas partes, cuenta con un buen puñado de imágenes y personajes perturbadores, además de un final que no puede dejar indiferente.



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