La conspiración del silencio (Giulio Ricciarelli)

la conspiracion del silencio1

El período de posguerra después de la Segunda Guerra Mundial en Alemania supuso un punto de decadencia tanto en su sistema de gobierno como en la sociedad alemana, la gran perjudicada. Los individuos tuvieron que hacer de tripas corazón para olvidar una época de barbarie y resurgir de sus cenizas hasta convertirse en lo que ahora es: una de las potencias más grandes de Europa y uno de los países más influyentes del mundo.

Tanto la literatura como el cine a lo largo de décadas se han nutrido de este período para contarnos historias y sucesos ambientados (con mayor o menor rigor histórico) de la Alemania nazi. Por muchos que sean los casos parece ser que nunca son suficientes y, en su primer largometraje, el director Giulio Ricciarelli, con la excusa de que “Alemania sigue marcada por la época nazi” vuelve a tratar el mismo tema. Sin embargo, la ubicación es diferente y el mensaje, utilizando el concepto mal señalado como “basado en hechos reales”, muestra la ignorancia y el miedo de toda una generación.

El título de la cinta, La conspiración del silencio, dice poco y mucho a la vez. A simple vista parece el nombre de un telefilme; no obstante, cuando nos enfrentamos al argumento la cosa cambia y termina haciendo honor a su título. Este thriller se basa en la investigación sobre los crímenes cometidos en Auschwitz, el mayor campo de exterminio nazi, llevada a cabo por el joven fiscal Johann Radmann, interpretado por un creíble y serio Alexander Fehling (Malditos Bastardos, El río que era un hombre).

la conspiracion del silencio 2

Hasta llegar a los juicios de Auschwitz, en los que culmina la investigación, se observa el desconocimiento sobre los crímenes por parte de la sociedad alemana y es entonces cuando el interés se hace mayor. ¿Se trata realmente de desconocimiento o estamos hablando de vergüenza hacia la patria? ¿El hecho de que el cine no haya tratado este tema con solvencia es reflejo del sentimiento alemán cara al nazismo que marca, claramente, su cultura?

La fingida tranquilidad en la que viven en la época es alterada cuando empiezan a aparecer nombres relacionados con las SS a los cuales se les asocian caras conocidas de personajes importantes e influyentes, para luego pasar a un investigación más profunda y desenmascarar a centenares de ciudadanos. Y aquí es cuando se plantea el problema mayor y un muro enorme se cierne: ¿cómo llegar al fondo del asunto si una parte de la población vive sumida en el horror vivido y la otra está metida en el ajo?

Debido al conocimiento del tema o por lo convencional de la película, las preguntas se contestan solas y no hay lugar para la sorpresa o la imaginación. La dirección trabajó sobre seguro arriesgando poco y dejando detalles en el tintero que podrían haber dado más juego escénico y ritmo a la historia. Queda reflejado, por tanto, el carácter alemán correcto y conservador incluso cuando se quiere mostrar al mundo un pasaje casi oculto y desconocido de su historia. De todos modos, el mensaje es claro e incluso llega a remorder conciencias.

La conspiración del silencio consigue pasar página y, poniendo a cada cual en su sitio, dota de respeto y dignidad a todo aquel que no encontró apoyo una vez terminada la guerra, pues la Historia nos ha enseñado que lo peor no transcurre en una batalla, el sufrimiento y el hacerle frente una vez finalizada es lo que marca a la sociedad. De este modo sí se refleja con mayor logro la intencionalidad de la cinta, pues el silencio no crea Historia y mucho menos si se conspira contra ella.

la conspiracion del silencio3

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *