
El documental me parece una de las herramientas cinematográficas más eficaces para exponer realidades y vivencias en las mentes de los espectadores, como servidor, que tanto sea por ignorancia o prejuicio, eran desconocedores de estos hechos, personas y situaciones. Parece ser que Javier Corcuera está en cierto punto de acuerdo conmigo y, quizás por eso, decide encarar su cámara hacia los remanentes de unas guerrillas que ahora, con el peso de los años, empiezan a ser olvidadas por el país por el cual lucharon. Esto poco conflicto ha dejado de tener, aunque ya no se luche con rifles y bombas, no por nada la pieza se titula La guerrilla de la memoria.
Cuando uno tiene suficiente sensibilidad como cineasta, se da cuenta que la mayoría de las veces el sujeto y los temas que va a abordar ya le están marcando el tono adecuado, la manera de acercarse; esto, estoy seguro, lo tiene Corcuera interiorizado y sabe dirigir su mirada hacia estos veteranos guerrilleros para escucharles sinceramente, correspondiendo al peso de sus palabras y sin innecesarios dramatismos. Como diría Guerín: ponerse a la misma altura que ellos. Esto siempre ofrece el resultado no solamente más rico cinematográficamente, sino también más humano y ético; el cineasta, con la paella por el mango, decide darles espacio a sus sujetos para expresarse en sus propios términos, mostrando sus contradicciones y dejando de ser caricaturas para devenir personas complejas.

Pero hay también una mirada. Ser un cineasta sensible no solamente consiste en dejar hacer, más bien lo contrario. Corcuera dirige su interés, por extensión el del público, a temas concretos. Hay una fascinación por el papel de la cultura en las guerrillas, por los esfuerzos que hacían los diversos grupos en aprender a leer, en tomar parte del mundo cultural, que pone de contraste el otro gran interés de Corcuera, que no es más que el trato contrario que le da la historia a estos grupos, el del olvido y la ignorancia. Hay una terrible ironía que enmarca a estos guerrilleros que se esforzaron por formar parte de España pese a todo y de cómo el país les ha dado la espalda después.
Hay también cuidado en la forma. Servidor entró a la película después de haber sufrido un ‹flick› del Hollywood más estridente y ruidoso, lo cual me hizo experimentar el diseño sonoro de Corcuera como un ejemplo de piedad divina. Es portentoso cómo, mientras los guerrilleros narran sus vidas de conflicto, los sonidos calmantes de la naturaleza, compañeros de sus estancias en los montes y valles, les acompañan largo tiempo después de que todos ellos descendieran de las alturas, de vuelta al mundo de los hombres contra los que combatían. Quizás pueda estar pareciendo poético en exceso, en especial si nos fijamos en la imagen del film, tan sobria e incluso televisiva, pero entonces la cámara secundaria de Corcuera capta el detalle de unas manos temblorosas, del reflejo de unos ojos tras unas gafas, y me reafirmo en que esto es un documental, no un reportaje, y que la poesía nunca se fue a ningún sitio. Y con la poesía vino la canción, que mediante el montaje une diversos escenarios, guerrilleros, en hermandades fracturadas por el espacio pero que el cine muestra en conexión, sobra decir que de manera emotiva y elegante.

Tierra y territorio no son lo mismo. Tampoco lo son nación y patria. Así que una guerra no es una guerrilla; la primera tiene unas normas, una cierta equidad, la segunda es una pelea desigual, una nacida de pasiones y necesidades primarias. La guerrilla es fácil de olvidar, muchos lo han hecho y otros tanto no han, de buen inicio, aprendido sobre ella. Pero un guerrillero es duro de roer y esta pelea no ha terminado, los personajes del documental luchan por no desaparecer de una historia aparentemente empeñada en borrarlos y Corcuera, con su cámara, y quizás inadvertidamente, se une a sus filas, preservándolos en imagen y sonido para que haya una prueba más de que sí estuvieron aquí, de que esa lucha sucedió, como las fotografías que los ancianos de manos temblorosas asen con la fuerza única del recuerdo.






