As estaçoes (Maureen Fazendeiro)

As estações es el primer largometraje dirigido en solitario por Maureen Fazendeiro y se presentó en la Sección oficial nacional de L’Alternativa 2025. La cineasta ha dirigido anteriormente el documental Motu maeva y, junto a Miguel Gomes, co-dirigió Diarios de Otsoga. La película obtuvo el premio AMMAC (Associació de Muntadores i Muntadors Audiovisuals de Catalunya) en reconocimiento a su destacado trabajo de montaje. Rodada en 16 mm, la obra recorre el Alentejo, una región del sur de Portugal. Y, a través de un recorrido arqueológico, nos acerca a sus paisajes y vestigios, entrelazando cuentos populares y relatos de vidas de personas reales.

El film subraya el proceso creativo y el acercamiento a la historia como un viaje, construido a partir de una mezcla de materiales diversos: notas de campo de una pareja de arqueólogos, testimonios de trabajadores rurales, grabaciones de archivo y dibujos científicos. A partir de esta combinación, Fazendeiro compone una cartografía emocional que invita a preguntarse qué significa pertenecer a un lugar.

La región de Alentejo alberga algunos de los mayores y más importantes conjuntos megalíticos de Europa. Su nombre significa literalmente, en portugués, “la tierra más allá del río Tajo”. La presencia arqueológica del pasado actúa como motor de los mitos conservados por la población local. La historia se transmite a través de las voces de las personas mayores, habitantes que mantienen viva la tradición oral. Mediante canciones, poemas y leyendas refuerzan la idea de que “para estudiar un paisaje también es necesario tener memoria”: la memoria de quienes lo han habitado y lo han narrado antes. Los niños, por su parte, aportan la dimensión del presente. En una de las primeras escenas, un grupo observa las pinturas de una cueva mientras la profesora les explica su significado y los descubrimientos arqueológicos asociados. Más adelante, encarnan figuras legendarias desde un tono teatral, reforzado por la puesta en escena onírica con la que la cineasta los filma. Los jóvenes revelan una mirada hacia el mundo y el pasado del Alentejo, y a su vez lo reinterpretan mediante el juego, la escucha y la imaginación.

Las imágenes de cabras vagando en armonía con su entorno y la elaboración artesanal del queso, junto con la extracción del corcho, ilustran la historia reciente del Alentejo y dialogan con su presente. En la región ha crecido la agricultura cooperativa, especialmente desde el auge de la actividad revolucionaria y comunista en los años setenta, tras el declive de la dictadura de Salazar en la década de 1960 y su fin definitivo el 25 de abril de 1974.

La película reflexiona también sobre la memoria histórica mediante una voz en ‹off› en alemán que recupera las cartas y diarios de los arqueólogos pioneros del siglo XX: Georg y Vera Leisner. Estos investigadores viajaron a Portugal para elaborar un inventario de monumentos neolíticos de la península ibérica mientras Alemania, su país natal, era bombardeada durante la Segunda Guerra Mundial. Sus palabras, cargadas de entusiasmo y desasosiego, se superponen a las imágenes de los lugares descritos y los transforman en un espacio donde conviven milenios remotos, memoria viva y presente persistente. La imagen final lo simboliza todo: hombres recogiendo el corcho de los alcornoques, una piel que muta, efímera, que borra y renueva todo pasado. Partiendo del documental, la ficción se adentra en el cine de Fazendeiro para hacernos remover y escuchar aquello que la tierra, y quienes la recuerdan, todavía tiene para contar.

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