Vindicare | Deep Rising (Stephen Sommers)

Sé que comenzar un especial bichitos donde van a reseñarse algunas auténticas obras escondidas y mucha serie B de la buena con una cinta como la presente, es cuanto menos polémico. A fin de cuentas la obra no pasa de ser un blockbuster con varios millones a sus espaldas y que fue machacada con saña por la crítica en su momento.

La cosa va de un robo a un barco de lujo, pero la cosa se tuerce cuando llegan al crucero y se la encuentran totalmente vacía y con manchas por doquier de sangre. Para empeorar las cosas, los protagonistas son los encargados de transportar a los mercenarios que asaltan el transatlántico y se ven envueltos a  su pesar en una pesadilla donde decenas de tentáculos aparecen de la nada dispuestos a tragarte y digerirte poco a poco, sin prisa. Una premisa maravillosa  ¿verdad?

Sin embargo, hay varios motivos para rescatar del desprecio y el olvido una obra como Deep Rising.

Tenemos un maravilloso sentido del humor bastante más negro de lo que puede parecer en un primer momento, con frases lapidarias por parte de todos los personajes a lo largo de la cinta. Un humor que se ríe de los clichés del cine de bichos sin llegar a la parodia, y un humor en ocasiones lleno de mala leche, como es es ese asesinato de una pobre víctima que es “absorbida” mientras se encuentra en el retrete. A todo esto ayudan unos personajes perfilados de manera sencilla pero efectiva, que se odian entre ellos a muerte pero que se ven obligados a seguir juntos si quieren salir vivos de allí.

Deep Rising sería otra cinta más sin pena ni gloria si no fuera por sus momentos de humor hilados con la tensión del momento, y eso se lo debemos a su director y guionista, un Stephen Sommers que maneja la acción de manera eficaz aunque sin sobresalir, pero que al menos no nos marea con la cámara ni le da por crear tropecientos cortes, como por aquella época empezaba a destilarse hasta convertirse en la moda actual (y ojo, hay directores que demuestran ser un portento para filmar la acción de esa manera, pero desgraciadamente son los menos). Lo mejor que puede ofrecernos es esa mezcla de tensión y humor que tan de la mano van en la cinta, con pequeñas detalladas de terror más molón. Hay sangre, hay risas, hay miles de tiros y hay “bichitos”. Poco más se puede pedir a una cinta. Bueno vale, que salga Steve Buscemi, pero nadie ha dicho que Deep Rising sea perfecta.

Lo de los bichitos tiene truco, porque en el fondo “sólo” es un pulpo enorme y al final descubrimos que los dichosos bichitos son meros tentáculos. Pero aceptamos barco como animal de compañía en el especial de Cine maldito.

De vuelta a los personajes, uno entiende que son meros arquetipos del género de acción, con lo que llegamos a la conclusión que Sommers crea una mezcla de conceptos e ideas dispares de distintas procedencias (acción, terror, comedia negra…incluso el fantástico si nos apuramos). Y la cosa funciona. La cosa funciona porque su creador sabe el terreno que pisa, y se ríe de ciertos tópicos sin caer en la risotada autocomplaciente a la que nos tiene acostumbrada a veces la parodia sobre los géneros cinematográficos.

Los personajes se ven atrapados en un barco como si fueran sardinas enlatadas esperando ser devoradas. Van de un lado para otro, muriendo poco a poco todo el mundo, entre salvajes tiroteos, luchas de egos con sus frases lapidarias, sustos y bichitos. Y al prota le da tiempo a practicar un poco con la moto acuática por el barco, sí, porque nuestro prota, un Treat Williams con cara tanto de duro como de palo, que sólo se inmuta para decir cada dos por tres «¿pero que coño?», es un tío molón. Hay que decir que todo el mundo es molón en el filme, advertidos quedan, y cuando no están disparando o huyendo están midiéndose a ver quien la tiene más larga. También tendría que mencionar que el secundario cómico me funciona de manera magistral, destrozando la dichosa tensión en cada oportunidad.

Deep Rising no es una gran película, pero considero una lástima que la gran mayoría del público la considerase un fracaso de épicas proporciones en su momento y no supieran ver cierto humor con bastante mala leche sobre las constante del genero junto a unos personajes tan arquetipos como típicos que funcionan a las mil maravillas cuando tienen que interactuar entre ellos.

Deep Rising es la peli de bichos de siempre, con la misma dichosa estructura de toda la vida, pero consigue salir airosa gracias a sus momentos de tensión, su humor y sus personajes. No necesita más.

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